
Vigo acaba de poner en funcionamiento sus cuatro Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), situadas en el centro urbano, Plaza de Portugal, Bouzas y O Calvario. La medida entró en vigor este 10 de septiembre, aunque durante el primer año habrá una moratoria y no se impondrán sanciones. Según la ordenanza, el régimen sancionador comenzará a aplicarse a partir del 10 de septiembre de 2027, con multas que pueden alcanzar los 200 euros.
Por el momento existe además una circunstancia peculiar: la plataforma digital destinada a gestionar las autorizaciones de acceso para residentes, empresas, autónomos o repartidores todavía no está operativa. Por tanto, este primer año funcionará en buena medida como periodo de adaptación al nuevo sistema.
Pero las ZBE no son únicamente una cuestión de tráfico. También pueden terminar influyendo en el mercado inmobiliario. Cuando cambia la movilidad de un barrio, cambian igualmente algunos de los factores que compradores e inquilinos tienen en cuenta: facilidad de acceso, disponibilidad de aparcamiento, contaminación, ruido, zonas peatonales o proximidad a servicios.
En este nuevo escenario, disponer de garaje privado puede adquirir todavía más importancia en determinadas zonas. Al mismo tiempo, calles con menos tráfico, menor ruido y mejores espacios peatonales pueden resultar más atractivas para quienes buscan vivienda habitual.
Es demasiado pronto para afirmar que las ZBE vayan a provocar directamente subidas o bajadas de precios en Vigo. El valor de una vivienda depende de muchos factores y sería incorrecto establecer ahora una relación automática.
Sin embargo, sí podemos anticipar algo: la movilidad pasa a ser un elemento más a tener en cuenta en una valoración inmobiliaria.
Dos pisos aparentemente similares pueden presentar diferencias importantes si uno dispone de garaje, buen acceso y servicios próximos y el otro depende mucho más del vehículo privado.
Y esto resulta especialmente interesante en Vigo, una ciudad en la que la orografía, el aparcamiento y las comunicaciones tienen bastante peso a la hora de elegir dónde vivir.
Para quien esté pensando en vender una vivienda dentro de estas zonas, características como garaje, accesibilidad, transporte público y posibilidad de desplazarse andando pueden convertirse en argumentos comerciales todavía más relevantes.
Para el comprador, por su parte, conviene mirar más allá del interior del piso. Conocer cómo funcionan los accesos al barrio y cómo evolucionará la movilidad durante los próximos años puede ser tan importante como comprobar el estado del edificio o los gastos de comunidad.
Las nuevas Zonas de Bajas Emisiones empiezan siendo una medida de movilidad, pero pueden acabar modificando también nuestra manera de valorar determinadas ubicaciones de Vigo.
En Cardicasa creemos que valorar correctamente una vivienda implica conocer no solo sus metros cuadrados y su estado, sino también qué está ocurriendo y qué va a ocurrir en el entorno que la rodea.
La Voz de Galicia, información publicada el 11 de septiembre de 2026 sobre la activación de las cuatro ZBE de Vigo y el periodo inicial sin sanciones.